Fase 2: Periodo Sub-Agudo
Esta fase puede comenzar cuando el paciente tiene un mínimo de capacidad de colaboración activa y su vida ya no corre peligro. Por lo general, sucede cuando el paciente ya ha sido trasladado a la planta del hospital (ya no precisa vigilancia ni cuidados intensivos) o ha sido dado de alta del hospital. Es precisamente en esta fase donde se lleva a cabo la parte más importante de la rehabilitación, por lo que se le ha venido a denominar rehabilitación intensiva.
Un factor de buena evolución es que se comience cuanto antes, siempre y cuando el paciente esté en condiciones de participar activamente en el proceso rehabilitador. De hecho, muchos hospitales facilitan tratamiento de fisioterapia previamente al alta hospitalaria. Sin embargo, no todos los programas de rehabilitación del daño cerebral adquirido son igual de eficaces.
Las diversas investigaciones realizadas al respecto sugieren que las características que favorecen la eficacia de un programa de rehabilitación, además de su instauración temprana, son las siguientes:
- Individualizado: El tratamiento se diseña de acuerdo a los déficits y necesidades específicas de cada persona. Los objetivos de tratamiento y la metodología de trabajo son consensuados con el propio paciente y su familia.
- Integral: Dado que el daño cerebral afecta a todas las áreas de funcionamiento de la persona, el tratamiento ha de abordar también todos los ámbitos de la persona: físico, cognitivo, emocional, relacional, lúdico y laboral.
- Multidisciplinar y Especializado: La atención en todos los niveles de la persona, requiere necesariamente la participación de un equipo rehabilitador que trabaje de forma coordinada, pero con especialistas en todas las áreas de posible afectación.
- Centrado en Actividades Relevantes: La rehabilitación funcional tiene como objetivo primordial el incremento de la autonomía personal del paciente. Por eso los objetivos terapéuticos y la metodología de trabajo se basa en la realización de actividades cotidianas que sean relevantes y de interés para el paciente y su familia.
- Atención a Familiares: Las familias sufren también el impacto que supone el daño cerebral, ya que por un lado pierden el apoyo emocional de un ser querido, y en la mayoría de los casos, se convierten en los cuidadores de esa persona querida. Como cuidadores se ven además obligados a enfrentarse a situaciones nuevas muy complejas y con una alta carga emocional. Así la atención a familiares ha de cumplir el doble objetivo de facilitar información útil, y apoyo psicológico durante el proceso de rehabilitación, e incluso, posteriormente.